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Posturas de yoga para los chakras: una postura sencilla para cada chakra

Por Stéphane · Actualizado el 10 de octubre de 2026 · 5 min de lectura

El yoga une el cuerpo y la atención, lo que lo convierte en una excelente herramienta para equilibrar los chakras. Cada chakra puede asociarse a una postura sencilla, apta para principiantes: la montaña para la raíz, la mariposa para el sacro, el guerrero para el plexo solar, la cobra para el corazón, el pez apoyado para la garganta, el niño para el tercer ojo y la postura del cadáver para la corona.

En ChakraDuo, cada postura de yoga para los chakras se asocia a un chakra concreto: elija la del chakra que más atención necesita, en lugar de hacerlo todo a la vez.

Mantenga cada postura de 5 a 10 respiraciones lentas. Una sesión completa de las siete posturas dura unos 15 minutos. Para mantener una respiración regular, apóyese en nuestro ejercicio de respiración guiado.

Antes de empezar: vaya despacio, sin forzar nunca. En caso de dolor, embarazo o problemas de espalda o de cuello, pida consejo a un profesor de yoga o a su médico.

Posturas de yoga para los chakras: una postura sencilla para cada chakra

1. Raíz: la montaña (Tadasana)

Cómo hacerla: de pie, pies separados a la anchura de la cadera, brazos a lo largo del cuerpo. Reparta el peso por toda la planta de los pies. Alargue la columna, relaje los hombros. Lo que aporta: estabilidad, sensación de estar bien asentado. Es la postura del enraizamiento. Según su estado: subactivo, imagine raíces que salen de sus pies; hiperactivo (necesidad de control), deje que el cuerpo oscile ligeramente antes de volver al centro.

2. Sacro: la mariposa (Baddha Konasana)

Cómo hacerla: sentado, plantas de los pies juntas, rodillas que se abren hacia el suelo. Sujete los pies, espalda larga. Puede mover suavemente las rodillas como alas. Lo que aporta: abre las caderas, zona donde a menudo se dice que «se alojan» las emociones. Según su estado: subactivo, mueva las rodillas con ritmo; hiperactivo (emociones desbordadas), quédese inmóvil y respire lentamente.

3. Plexo solar: el guerrero II (Virabhadrasana II)

Cómo hacerla: piernas muy separadas, pie delantero girado hacia fuera, rodilla delantera doblada sobre el tobillo. Brazos estirados en horizontal, mirada por encima de la mano delantera. Lo que aporta: fuerza, determinación, confianza. Según su estado: subactivo (indecisión), manténgala un poco más; hiperactivo (necesidad de dominar), suavice la postura y relaje la cara y las manos.

4. Corazón: la cobra (Bhujangasana)

Cómo hacerla: tumbado boca abajo, manos bajo los hombros. Al inspirar, eleve suavemente el pecho, codos pegados al cuerpo, sin empujar fuerte con los brazos. Hombros lejos de las orejas. Lo que aporta: abre el pecho, lo contrario de la postura de protección que adoptamos cuando nos cerramos. Según su estado: corazón cerrado, abra poco a poco respirando hacia el pecho; corazón que da demasiado, termine con la postura del niño, para volver a sí.

5. Garganta: el pez apoyado (Matsyasana)

Cómo hacerla: tumbado boca arriba, un cojín o un bloque bajo la parte alta de la espalda, la cabeza apoyada en el suelo o en un segundo cojín. Brazos relajados. Lo que aporta: abre la garganta y el pecho, invita a respirar con amplitud. Según su estado: garganta subactiva, añada un sonido suave al espirar (un «aaa» o un tarareo); garganta hiperactiva (se habla demasiado), quédese en silencio y escuche su respiración.

6. Tercer ojo: el niño (Balasana)

Cómo hacerla: de rodillas, siéntese sobre los talones, inclínese hacia delante y apoye la frente en el suelo, brazos a lo largo del cuerpo o estirados hacia delante. Lo que aporta: el contacto de la frente con el suelo calma la mente. Es la postura ideal cuando los pensamientos no paran. Según su estado: hiperactivo (rumiaciones), quédese más tiempo, con espiración larga; subactivo (falta de visión), termine en posición sentada, con los ojos cerrados, visualizando un objetivo.

7. Corona: la postura del cadáver (Savasana)

Cómo hacerla: tumbado boca arriba, piernas y brazos ligeramente separados, palmas hacia arriba, ojos cerrados. Quédese de 3 a 5 minutos relajando todo el cuerpo. Lo que aporta: integra la sesión, calma, abre a una sensación de unidad. Según su estado: subactivo (pérdida de sentido), piense en algo que de verdad le importe; hiperactivo (huida hacia lo espiritual), sienta el peso de su cuerpo sobre el suelo para seguir enraizado.

Una sesión de 15 minutos para empezar

  1. 2 minutos de respiración lenta, sentado.
  2. Las siete posturas, de la raíz a la corona, de 5 a 10 respiraciones cada una.
  3. Termine con 3 minutos de postura del cadáver.

Practicada dos o tres veces por semana, esta sesión ayuda a mantener en movimiento los siete chakras. Si ya sabe qué chakras están desequilibrados, dedíqueles más tiempo.

El yoga en pareja

Algunas posturas se practican en pareja: la respiración espalda con espalda, la mariposa frente a frente tomados de las manos, o una torsión sentada en espejo. Es un bonito ritual para armonizar la energía de la pareja (vea nuestros 7 rituales en pareja).

Preguntas frecuentes

¿Qué postura de yoga sirve para desbloquear los chakras?

Cada chakra tiene su postura: la montaña para la raíz, la mariposa para el sacro, el guerrero para el plexo solar, la cobra para el corazón, el pez para la garganta, el niño para el tercer ojo y el cadáver para la corona.

¿Cuánto tiempo mantener cada postura?

De cinco a diez respiraciones lentas bastan para empezar. Quédese siempre en una postura cómoda.

¿El yoga basta para equilibrar los chakras?

Es un excelente apoyo, pero funciona mejor junto a cambios concretos: sueño, estrés, relaciones. Vea nuestra guía para equilibrar los chakras.

¿Hay que ser flexible para hacer estas posturas?

No. Se han elegido por ser accesibles. Adáptelas con cojines y no fuerce nunca.


¿Qué chakras merecen más su atención? Haga el test: un mapa de sus siete chakras y las prácticas que les convienen.

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